Los murales de pared pintados a mano forman parte de las especialidades de Varmany. De hecho, en nuestro blog puedes consultar varios proyectos que hemos realizado tanto en locales comerciales como en la decoración de paredes domésticas.

Pero, ¿qué razones hay para invertir en este tipo de trabajo cuando existen tantos diseños de papel pintado? A continuación compartimos todas las ventajas de esta técnica.

Por qué deberías apostar por los murales de pared pintados a mano

Murales de pared pintados a mano VS papel pintado

A diferencia del papel de pared, en el que existen las juntas por muy bien colocado que esté, los murales de pared pintados a mano no tienen cortes sino que son una pieza completa. El resultado estético es mucho más potente y resiste mejor el paso del tiempo.

Asimismo, el papel pintado se deteriora con mayor rapidez. En cambio, la pintura que se ha aplicado a pincel aguanta en condiciones óptimas durante más tiempo.

Además, no hay que olvidar el valor artístico de la exclusividad. Los murales tienen la capacidad de ser piezas únicas, irrepetibles e imposibles de encontrar en otro lugar. Y siempre encajan mejor que ningún otro elemento porque se han pensado en relación al espacio, la composición y los detalles específicos a gusto del cliente. Es más que decoración: se convierte en arte.

Siempre aportan una prestación adicional pues juegan con el factor sorpresa y la personalización. Este aspecto lo hace muy atractivo para comercios que quieren marcar la diferencia con respecto a su competencia, creando entornos únicos en el interior del local.

En Varmany nos avala una amplia experiencia en los murales de pared pintados a mano, un servicio único que no está al alcance de cualquiera. Si tú también deseas dar un toque original a tu hogar o comercio, ponte en contacto con nosotros.

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